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Higiene
del instrumento
Es conveniente mantener siempre el instrumento limpio, no sólo
por una razón de salud personal sino también por la del propio
instrumento. Hay partes como la boquilla o la caña que tienen
contacto directo con la boca y otras están expuestas a la acción
del polvo, cambios de humedad y sobre todo, al sudor y la saliva. |
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Limpieza
exterior
El cuerpo de los instrumentos metálicos está generalmente bañado
por laca transparente, que lo recubre y protege. No utilice
productos para limpiar metales, su acción es abrasiva y rayará
la laca. Productos de limpieza del hogar como limpiamuebles
con silicona dan buen resultado y ayudan a disimular rayones
suaves otorgando brillo. |
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Cuerpo
de madera
La madera se puede tratar con distintos aceites: almendras dulces,
aceite de linaza crudo diluido al 50% con alcohol de quemar,
aceite de limón, etc. También se usan ceras animales solas y
combinadas con los anteriores. |
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Limpieza
interior
Secar el interior del instrumento después de tocar es un
hábito que alargará su vida.
La acción corrosiva de la saliva puede crear grietas
en la madera deteriorando el sonido drásticamente. |
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Estado
al salir de fábrica
Muchas piezas fabricadas en serie, no tienen un acabado de precisión
artesanal, que no es posible sustituir por la más alta tecnología.
Este es el que les dará la sonoridad para la que han sido diseñadas,
por lo que resulta conveniente efectuar un chequeo previo a
su adquisición. |
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Pieza
por pieza
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